En este post quiero hablarte de las estafas al turista en Bali, pero sin que eso te quite las ganas de visitar la Isla de los Dioses. Porque Bali es una pasada. A nivel natural, cultural y espiritual, es uno de los lugares más especiales en los que he estado.
Ahora bien, también es cierto que es un destino sometido a una presión turística enorme. En algunas zonas, esa sobreexplotación se nota mucho y acaba afectando a la forma en la que el viajero se relaciona con el entorno y con las personas que viven allí. No es algo personal ni malintencionado, pero sí desgasta.
Después de la pandemia, Bali ha tenido que recuperarse rápido y el turismo se ha convertido aún más en el motor principal. Eso ha encarecido muchas cosas y ha hecho que ciertas prácticas dirigidas al visitante se intensifiquen. Y, como viajera, hay momentos en los que puedes sentirte más como un cliente constante que como alguien que está descubriendo un lugar.
Por eso creo que es importante hablar de estas situaciones sin dramatizar, pero sin mirar hacia otro lado. Viajar informado no significa viajar a la defensiva, sino con más herramientas para entender lo que pasa a tu alrededor y poner límites cuando hace falta.
En esta lista encontrarás nueve situaciones que conviene tener en cuenta antes de empezar tu ruta por Bali. Algunas las viví en primera persona y otras me las contaron viajeros con los que coincidí durante el viaje.
Si necesitas ayuda para organizar tu viaje desde cero, puedes ver qué tener en cuenta antes de viajar a Bali.
Espero que esta información te sea útil y te ayude a disfrutar de Bali con calma y confianza.
Cambiar dinero en Bali: consejos para evitar confusiones
Una de las situaciones que más incomodidad genera cuando viajas es tener la sensación de que algo no cuadra con el dinero. En Bali y en cualquier parte, al cambiar efectivo, conviene prestar atención, sobre todo si es tu primera vez en la isla.
Es muy fácil encontrarse con pequeños puestos de “Money Changer” por todas partes, muchos de ellos con tipos de cambio muy atractivos. A mí me llamaron la atención desde el primer momento, pero creo que lo más seguro es acudir a casas de cambio oficiales, las que muestran claramente el cartel de “Authorized Money Exchange”.
Te cuento esto porque, al cambiar cantidades como 50 o 100 euros, recibes una gran cantidad de billetes en rupias indonesias (IDR), y ahí es donde pueden surgir los problemas si no vas con calma.
Por poner un ejemplo sencillo: al cambiar 100 euros obtienes alrededor de 1.900.000 IDR. En algunos sitios el dinero te lo entregan en billetes pequeños de 10.000 o 20.000 IDR, lo que implica contar decenas de billetes. Entre que el proceso es largo y que estás de viaje, es fácil confiarse o perder la cuenta sin darte cuenta.
En otras ocasiones, mientras el empleado cuenta el dinero varias veces delante de ti, puede haber algún despiste y que la cantidad final no sea exactamente la correcta. Como el fajo de billetes sigue siendo grande, no siempre resulta evidente en el momento.
Por eso, mi recomendación es cambiar dinero solo en lugares autorizados, hacerlo en cantidades pequeñas y tomarte tu tiempo para contar el efectivo con tranquilidad antes de marcharte.
Los guardias de seguridad del Tirta Empul y la plantación de café
Pura Tirta Empul es uno de los templos más conocidos de Ubud. La visita es preciosa y en aproximadamente una hora se puede recorrer todo el complejo.
En mi caso, lo más curioso ocurrió al salir del templo. Uno de los guardias de seguridad se me acercó para recomendarme un mirador cercano, junto a una plantación de café, asegurándome que estaba a solo cinco minutos y que la visita era gratuita.

Llevaba pocos días en la isla y, después de haber tenido experiencias muy positivas con la gente local en otras zonas de Indonesia, decidí seguir su recomendación sin pensarlo demasiado.
Al llegar, me encontré con dos personas que comenzaron a explicarme el proceso del café, ofrecerme varias degustaciones y acompañarme por la plantación hasta la tienda, donde intentaron venderme distintos tipos de café a precios bastante elevados, especialmente el café Luwak.
Más tarde, al leer reseñas en Google Maps, vi que esta situación se repite con otros viajeros. En algunos casos, incluso al llegar al templo, se les informa de que el acceso está temporalmente cerrado por una ceremonia y se les sugiere visitar el mismo mirador mientras tanto. El resultado suele ser muy parecido.
Por eso, si al salir o llegar a Pura Tirta Empul alguien vestido como personal de seguridad te recomienda de forma insistente visitar un mirador o una plantación de café cercana, mi consejo es agradecer la sugerencia y continuar con tu plan. De lo contrario, es probable que acabes en una visita guiada no prevista y con cierta presión para comprar productos como el café Luwak.
El sarong de los templos
En los mercados de Bali es habitual que los vendedores sean muy insistentes. Forman parte del ambiente de zonas muy turísticas y, en ocasiones, utilizan ciertos argumentos para intentar cerrar una venta. Uno de los más comunes tiene que ver con el uso del sarong en los templos.
La primera vez que llegué a Ubud visité uno de sus mercados y una señora se me acercó para decirme que, si no tenía mi propio sarong, no podría visitar ningún templo. A partir de ahí intentó venderme uno por 250.000 IDR. Al ver que no estaba interesada, fue bajando el precio poco a poco hasta ofrecérmelo por 20.000 IDR. Al final, no lo compré porque sentí poca transparencia.
Más allá del precio, lo importante es saber que esta información no es correcta. En la gran mayoría de templos de Bali, el sarong se facilita en la entrada junto con el ticket de acceso, sin ningún coste adicional.
Por eso, si en un mercado alguien te comenta que necesitas comprar tu propio sarong para poder visitar templos como Lempuyang o Tirta Empul, lo mejor es agradecer la información y continuar tu camino. No te lo tomes a mal. Forma parte de la dinámica y con un poco de información previa se evitan malentendidos.
Por cierto, este pareo que llevo puesto es un sarong 👇👇

El acceso a Gitgit Twin y Sekumpul Waterfall, una estafa en el norte de Bali
En el norte de Bali, se encuentra Munduk, una zona interior muy verde y natural, conocida por sus paisajes y saltos de agua. Es un lugar precioso, aunque, al ser tan turístico, conviene ir con algo de información previa.
Te cuento lo que me ocurrió en Gitgit Twin Waterfall para que puedas evitar una situación similar. Al llegar al acceso principal, que está claramente señalizado con un cartel grande, un hombre se me acercó para decirme que ese acceso estaba cerrado y que debía continuar aproximadamente un kilómetro más abajo para poder entrar.
Insistió en que la única forma de acceder a la cascada era a través de un restaurante cercano, con una entrada de 100.000 IDR que incluía el uso de un columpio y un trampolín. Sin embargo, esta información no era correcta. El acceso válido es el que aparece indicado en el cartel principal y la entrada cuesta 20.000 IDR. Basta con aparcar, seguir el sendero señalizado y, tras unos diez minutos caminando, se llega directamente a la cascada.

Otra de las cascadas más conocidas de Bali es Sekumpul Waterfall, de la que muchos viajeros hablan como una de las más espectaculares de la isla.
En mi caso, finalmente decidí no visitarla. Una pareja de turistas con la que hablé me comentaron que habían tenido problemas en el acceso, donde se les pidió un pago elevado para poder continuar la ruta. Tras varias experiencias similares en otros lugares, preferí no arriesgarme y dejar esta visita para otra ocasión.
Como ocurre en muchos puntos muy turísticos, informarse con antelación y leer reseñas recientes sobre Bali en Google Maps o en Reddit puede ayudar a decidir si merece la pena la visita y cuál es la mejor forma de acceder.
El acceso al Monte Batur: lo que conviene saber antes de ir
El Monte Batur es uno de los volcanes activos de Bali y una de las excursiones más populares de la isla, especialmente para ver el amanecer desde la cima. Es una experiencia exigente: el trekking es duro, se realiza de noche y se llega bastante cansado. Las vistas son preciosas, aunque el frío en la cima suele ser intenso y no siempre permite disfrutarlo con calma.
Si decides hacer la excursión al Monte Batur, lo más recomendable es contratarla con un guía y un grupo organizado, algo que se puede hacer fácilmente en Ubud. Ir por libre puede dar lugar a situaciones incómodas, ya que el acceso al volcán está regulado de manera informal por grupos locales.
Cuando se va con guía, el acceso suele ser sencillo. En cambio, algunos viajeros que intentan subir sin uno comentan que, al comenzar la ruta, se les solicita un pago para poder continuar. Aunque el acceso al monte no requiere una entrada oficial, estas situaciones se repiten en las reseñas de Google Maps, donde muchas personas cuentan experiencias similares. Por eso, quiero insistirte en que informarse bien antes y leer opiniones recientes puede evitar sorpresas y te ayudará a decidir la mejor forma de organizar la visita.

Algo parecido me ocurrió en Tegallalang, uno de los lugares más bonitos que ver en Ubud. Mientras paseaba por las terrazas de arroz, quise cruzar de un lado a otro por un pequeño puente que conectaba ambas zonas. Al llegar, una persona estaba sentada junto al acceso y me indicó que debía pagar 50.000 IDR para cruzar. Decidí darme la vuelta y continuar por otro camino.
La cantidad en sí no era especialmente alta, pero en ese momento me resultó frustrante sentir que incluso para dar un paseo sencillo había que negociar un pago inesperado. Al final, entendí que en zonas muy turísticas estas situaciones forman parte de una economía local informal y que, con información y paciencia, se pueden manejar mejor.
Los guías de las entradas de los templos
Es casi imposible viajar a Bali sin visitar alguno de sus templos. Lempuyang, Tirta Empul, Gunung Kawi, Ulun Beratan o Tanah Lot son lugares impresionantes y forman parte esencial de cualquier itinerario por la isla.

Al tratarse de espacios muy turísticos y, al mismo tiempo, sagrados, en algunos templos de Bali pueden darse situaciones confusas relacionadas con visitas guiadas. En general, suelen presentarse de dos maneras.
- En ocasiones, al llegar a la entrada, alguien puede indicarte que no es posible acceder al templo sin un guía, argumentando que se trata de un lugar sagrado y que hay zonas restringidas para los visitantes. A continuación, esa misma persona se ofrece como guía y explica que, además del precio del ticket, habría que pagar su servicio. En la mayoría de templos, sin embargo, no es obligatorio entrar acompañado de un guía y se puede visitar el recinto por libre.
- En otros casos, alguien puede comenzar a acompañarte durante el recorrido, explicándote distintos elementos del templo, las deidades hinduistas o el significado de algunos espacios. Aunque el trato suele ser amable, este acompañamiento no suele ser gratuito y, al finalizar la visita, se espera una donación.
Para evitar malentendidos, lo más recomendable es preguntar siempre en la taquilla oficial del templo qué servicios están incluidos con la entrada y si el guía es opcional. De esta forma, puedes decidir con tranquilidad si te apetece hacer una visita guiada o prefieres recorrer el templo por tu cuenta.
Los precios elevados de los taxis y cómo moverte en Bali
En Bali no existe una red de transporte público como tal, por lo que para desplazarte tendrás que optar por contratar un conductor, coger un taxi, alquilar una moto o utilizar aplicaciones como Grab o Blue Bird, similares a Uber en Indonesia.
Al salir del aeropuerto es habitual encontrar muchos taxistas ofreciendo sus servicios. En estos casos, los precios suelen ser más altos, ya que no funcionan con taxímetro y la tarifa se acuerda directamente. Por ejemplo, trayectos como Denpasar–Ubud o Denpasar–Padangbai pueden tener precios bastante elevados en comparación con otras opciones.
Por este motivo, una alternativa más cómoda y predecible es utilizar aplicaciones como Grab o Blue Bird. Funcionan de forma muy sencilla: solicitas el vehículo desde el móvil y la aplicación te muestra el precio antes de confirmar el trayecto. Aunque el pago suele realizarse en efectivo, las tarifas suelen ser más ajustadas y evitan tener que negociar.
Traslados y tours por el doble de precio al acordado
En algunos casos, al contratar traslados o excursiones en Bali, pueden surgir malentendidos con el precio final si no se deja todo bien especificado desde el principio. Es una situación incómoda, especialmente cuando ocurre después de haber disfrutado de la experiencia.
Por ejemplo, puedes acordar con un conductor un precio que parece razonable para un trayecto o un tour. El día transcurre sin problemas y todo va según lo previsto, hasta que llega el momento de pagar. En ese momento, el conductor puede pedir una cantidad mayor, argumentando que el precio acordado era por persona y no por vehículo o por grupo.
Para evitar este tipo de situaciones, es muy recomendable dejar claras todas las condiciones antes de contratar el servicio: si el precio es por persona o por grupo, la duración, el recorrido y cualquier otro detalle relevante. Cuanto más concreto quede el acuerdo, más fácil será evitar malentendidos posteriores y disfrutar del trayecto con tranquilidad.
⚠ ¡ADVERTENCIA VIAJERA! En los mercados y tiendas de Bali, los precios casi nunca están fijos. Si preguntas cuánto cuesta algo, es probable que te den un precio bastante elevado. Si a ti ese precio te parece demasiado, toca ponerse a regatear. Lo habitual es que, si muestras que no estás dispuesto a pagar tanto, el vendedor baje el precio de manera considerable.
Alquiler de motos en Bali: recomendaciones importantes
Alquilar una moto en Bali resulta muy tentador, sobre todo porque no hay transporte público y contratar un conductor para trayectos cortos puede salir caro. Como referencia, el precio habitual suele rondar entre 80.000 IDR y 100.000 IDR por día, normalmente con el depósito lleno.
Aunque pueda parecer obvio, conviene dedicar unos minutos a revisar la moto antes de llevártela. Hacer fotos de posibles arañazos o golpes y del nivel de gasolina ayuda a evitar malentendidos a la hora de devolverla. En el mismo punto de alquiler, es buena idea comprobar el estado general de la moto y señalar cualquier desperfecto visible.

También es habitual que algunas personas ofrezcan alquilar sus motos personales directamente a los turistas. En estos casos, lo más recomendable es declinar la oferta y optar siempre por tiendas o alojamientos que ofrezcan este servicio de forma más estructurada.
En uno de los homestays donde me alojé, otro huésped me contó una experiencia negativa que había tenido tras alquilar una moto de manera informal. Según me explicó, dejó la moto aparcada mientras iba a la playa y, al volver, ya no estaba. La situación derivó en una reclamación económica de 28.000.000 IDR y un momento de gran tensión con la persona que se la había alquilado.
Por eso, mi recomendación es alquilar siempre motos en lugares de confianza y no aceptar ofertas improvisadas, especialmente si no quedan claras las condiciones desde el principio.
Otras guías de viaje de Bali
Espero que con este artículo puedas evitar pasar un mal trago. Por cierto, si conoces otros timos o estafas en Bali, te animo a que lo dejes en un comentario y ayudes a otros viajeros con tus aportaciones.
Disfruta mucho de tu viaje y ¡muchas gracias por leerme!








Que yo he estado en Indonesia tengo una amiga y siempre que he cambiado ha sido en su banco o sea ingresar yo los euros solo ingresen en 50 y como yo ya sé el valor de la rubia Indonesia ahora mismo por setenta y cinco euros te dan un millón 400.000 rupias pero todo en billetes de 100.000 por qué a mí no me dan de 20.000 y 10.000 porque lo rechazo a que ser también un pícaro a mí no me lo ha pegado en dos veces ni una para estafador yo por eso mi prometida hasta allí